Hablemos del coraje: aceptando el rugido interior

Hablemos del coraje: aceptando el rugido interior – Por Laura QuiunconRderuido.com

  • Al coraje en sus distintas formas, tanto en la visión más altruista orientada al otro, como a nosotros mismos, podemos acceder desde algo tan simple como la reflexión.

  • Actuar con responsabilidad implica poder comprometernos tanto con nuestras palabras como con nuestras acciones y obrar en consecuencia

Aprendí que el coraje no era la ausencia de miedo, sino el triunfo sobre él. El valiente no es el que no siente miedo, sino el que vence este temor.” N. Mandela

La heroicidad de Ignacio Echeverría, a pesar de su muerte, nos dejó un sabor de esperanza ante tan trágico suceso

Para quienes vivimos en esta parte del mundo, quizá nos resuene la historia del héroe del patinete, Ignacio Echeverría, un joven español que actúo defendiendo a una joven que era apuñalada en los actos terroristas en el puente de Londres hace poco más de un par de años.

La heroicidad de este joven describe un gran coraje, ya que actuó ante una situación frente a la que otros es posible que hubieran dado un un paso atrás. La fuerza de carácter es aquella que da los recursos suficientes para actuar frente a este tipo retos.

Su heroicidad, a pesar de estar acompañada de su muerte, nos dejó un sabor de esperanza ante tan trágico suceso.

Fotos: DPNB.

Heroicidad y pequeños actos de coraje

Actos heroicos como este en los que las personas se exponen físicamente por un bien mayor como salvar al otro quizá son los que se queden grabados con más frecuencia en nuestro imaginario.

Pero esta heroicidad también esta presente en pequeños actos de coraje, por ejemplo, entre aquellos que se exponen a la pérdida de algo preciado o a una amenaza inminente, con el fin de preservar o velar por un bien mayor, guiados por principios o ideales.

Resulta reconfortante recordar estos actos de humanidad porque nos permiten sentir que formamos parte de algo más grande

Resulta reconfortante recordar estos actos de humanidad porque nos permiten sentir que formamos parte de algo más grande.

También, apreciar que no solo surgen en situaciones extremas o como producto de ellas, sino, que se puedan dar en nuestro día a día.

No se trata de seres especiales, sino pueden ser personajes anónimos, seres humanos de carne y hueso, imperfectos quienes en un determinado momento son capaces de actuar con coraje, anteponiendo a todo sus principios y buenas acciones. Personas que son capaces de ir más allá del miedo, guiadas por un propósito y que son capaces de actuar.

Tener coraje más allá del miedo

Tener coraje, implica a su vez, no solo esta heroicidad, sino también el poder darnos permiso de ser nosotras y nosotras mismos. Lo cual también implica ir más allá del miedo, conectar con nuestro verdadero propósito y lanzarnos a actuar.

Aprendiendo que, en la medida que vayamos asumiendo pequeños riesgos, cada vez seremos capaces de enfrentar situaciones más grandes.

Al coraje, tanto en la visión más altruista orientada al otro, como a nosotros mismos, podemos acceder desde la reflexión

Consiguiendo gracias a esta intrepidez acercarnos a un lado distinto de la vida, un camino que nos permitirá crecer a pesar de las dificultades, desarrollarnos y llegar a sentir plenitud con nuestra propia vida.

Al coraje en sus distintas formas, tanto en la visión más altruista orientada al otro, como a nosotros mismos, podemos acceder desde algo tan simple como la reflexión. Como el plantearnos cosas desde distintas ópticas, explorando distintas opciones de solución.

Explorando en nuestros valores e identificándolos. Actuando con responsabilidad; y esto es algo más que cumplir normas.

Fotos: DPNB.

Actuar con responsabilidad implica poder comprometernos tanto con nuestras palabras como con nuestras acciones y obrar en consecuencia. Cultivando con ello una mirada compasiva al otro, pero sobre todo con nosotras y nosotros.

Actuar de este modo implica aceptar que podemos equivocarnos y que esto también forma parte del aprendizaje. Uno que nos permitirá darnos cuenta que actuar con coraje no implica la ausencia del miedo sino su aceptación.

Actuar a ciegas diciendo no tengo miedo, no es coraje, como tampoco actuar desde la inconsciencia o desde aquello que debería ser

Actuar a ciegas diciendo no tengo miedo, no es coraje, como tampoco actuar desde la inconsciencia o desde aquello que debería ser. Con lo cual implica la madurez que da la auto conciencia, aquella que te permite evaluar tus propios límites y ser capaces de afrontarlos con conciencia.

Posiblemente, con esto no te conviertas en héroe público, pero si en uno anónimo con el coraje suficiente para abrazar su propia vida, vivirla a su manera y  en plenitud.

Algunas referencias

  • Goud, N. H. (2005). Courage: Its nature and development. The Journal of Humanistic Counseling, Education and Development, 44(1), 102-116.

  • Hannah, S. T., Avolio, B. J., & May, D. R. (2011). Moral maturation and moral conation: A capacity approach to explaining moral thought and action. Academy of Management Review, 36(4), 663-685.

  • Zimbardo, P. (2011). Why the world needs heroes. Europe’s Journal of Psychology, 7(3), 402-407.
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PERFIL DEL AUTOR

Laura Quiun

Comunicadora Social, Doctora en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, Coach Ejecutiva y Associate Member del International Society for Coaching Psychology. Mi trabajo a nivel de investigación aborda un análisis de las estrategias de afrontamiento de las personas afectadas por acoso y la forma como estas influyen en los efectos derivados de la agresión. Hace énfasis en aquellos aspectos que contribuyeron en la conformación de este estilo de respuesta.


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