Más allá del estímulo respuesta: decodificando el ruido

Más allá del estímulo respuesta: decodificando el ruido – Por Laura Quiun

  • ¿Te has dado cuenta de que en ocasiones la comunicación fluye de manera mágica con ciertas personas? ¿Te has puesto a pensar qué hace que esto funcione así?

  • Escucharte será fundamental, ya que una parte del reto de entender al otro se inicia en nosotros, nos acompañamos primero para después acompañar.

  • Desde el entendimiento, la comunicación fluye haciendo que el ruido cese y haciendo que sea algo más que un simple intercambio sonoro y gestual.



Muchas veces nos movemos en el terreno de las presuposiciones, pensamos algo y lo tomamos por realidad

Ruido, estímulo, comunicacion…

Muchas veces nos movemos en el terreno de las presuposiciones, pensamos algo y lo tomamos por realidad. Vamos incluso un paso más allá, lo tomamos como una verdad absoluta sin confirmar qué es lo que pasa a la otra parte.

Cruzar el puente, haciendo algo tan simple como preguntar… dejamos de hacerlo en muchas ocasiones, pensando… “total, ¿para qué?”. Otras veces, simplemente dando por sentado que la otra persona se tiene que dar por enterada.

Me pregunto cómo podemos mejorar nuestra comunicación. Voy a explorar opciones, y con ello, si os animáis a hacer comentarios a este artículo, adelante, porque contribuirá a su mejor comprensión.

Oportunidades perdidas, puertas cerradas

Cuántas oportunidades perdemos o puertas cerramos sin querer, simplemente por no preguntar

Cuántas oportunidades perdemos o cuántas puertas cerramos sin querer, simplemente por no preguntar. ¿Acaso por miedo a confirmar que aquellas ideas que tenemos son reales? ¿Y si no fuera así?

Cuántas otras veces hemos preguntado y no hemos conseguido descubrir qué es lo que nos quiere decir el otro en realidad. O cuántas otras nos hemos sentido mal por hacerlo, pensando, mejor no lo hubiera hecho. Si es lo que te ha pasado, ¿qué hacer entonces?

Preguntar puede ser una herramienta, aunque usarla requiere práctica. No consiste, precisamente, en no parar de preguntar, sino habilidad en saber entender las necesidades y, con ello algo más, explorar en esas necesidades e identificarlas.

Se trata de algo más que un mero pregunta. Se trata de devolver, expresando aquello que entendimos, que permitirá saber al otro si realmente aquello que quiso decir, se entendió, y algo mas, descubrir al mensaje detrás de sus palabras.

¿Qué nos impide preguntar? ¿Qué ideas vienen a mi mente? ¿Somos los únicos que entendimos lo que se nos dijo, o somos los únicos que como parte de nuestro aprendizaje fuimos capaces de entender lo que se nos quiso decir? – Foto DPNB

¿Te has dado cuenta de que en ocasiones la comunicación fluye de manera mágica con ciertas personas?

Cuando la comunicación fluye de manera mágica

¿Te has dado cuenta de que en ocasiones la comunicación fluye de manera mágica con ciertas personas? ¿Te has puesto a pensar qué hace que esto funcione así?

Es probable que el clima que se haya generado sea agradable, lo cual haya contribuido a que te sientas entendido aun soltando un mensaje que para otros no resulta del todo comprensible.

Quizá no te hayas dado cuenta, pero aquello que ha sucedido es que el otro ha sido capaz de comprender tus necesidades y, a partir de ello, ha buscado saber si aquello que entendió fue lo que realmente le quisiste decir.

Poco entendimiento y muchas ‘chispas’

Del mismo modo seguro te has encontrado en otros casos, en los que lejos de haber este entendimiento, directamente, saltan ‘chispas’.

Posiblemente, las palabras han ido acompañadas de emociones no expresadas de forma directa. Esto, si no estás preparado, es posible que te hayan dejado en un estado de confusión emocional en el que si lo que se dijo fue una cosa, lo que en realidad se comunicó fue algo más.

Escucharte será fundamental, ya que una parte del reto de entender al otro será acompañarnos, para luego acompañar al otro

En este caso, ¿qué sentiste?

Escucharte será fundamental, ya que una parte del reto de entender al otro se inicia en nosotros, nos acompañamos primero para luego acompañar.

Este acto inicial, facilitará la decodificación del mensaje y te permitirá explorar en aquello que se nos quiso decir en realidad.

El gran trabajo para comunicarnos, parte primero en ti, en el reconocimiento de tus propias emociones, en el conocimiento de cómo reaccionas ante ciertas cosas…

…en la apertura a los momentos en que te quedas en nublado a nivel emocional, en los espacios que te des para decodificar esa nube gris, en conocer estas emociones con que conectan…

…a partir de allí podrás expresarte mejor, del mismo modo que contarás con más recursos para entender aquello que te dicen más allá de las palabras.

Desde el entendimiento, la comunicación fluye haciendo que el ruido cese y haciendo que sea algo más que un simple intercambio sonoro y gestual – Foto DPNB

Para que la comunicación fluya, es importante que conozcas lo que te provoca estímulos en cuanto a ideas y emociones

Proceso de decodificación

La comunicación, es de dos o más, es un proceso creativo que demanda claramente un proceso de decodificación, entre aquello que el otro nos dice y nosotros entendemos.

Y, para que fluya, es importante que conozcas lo que te provoca estímulos en cuanto a ideas y emociones.

Si lo sabes reconocer, podrás parafrasear o resumir lo que entendiste tanto a nivel textual como a nivel emocional, permitiendo así saber al otro que aquello que nos dijo es aquello que realmente aquello que comprendimos.

Es importante que tengas cuenta que este proceso de recepción del mensaje-estímulo, en ocasiones es preconsciente, lo cual hace que puedas captar cosas que van más allá de las palabras.

Validar esto y no dejarlo pasar, aceptándolo, resulta fundamental. Cuando un mensaje, en apariencia simple, nos retumba con algo más, es importante no dejarlo pasar sino prestarle total importancia.

Cuando un mensaje, en apariencia simple, nos retumba con algo más, es importante no dejarlo pasar sino prestarle total importancia

Aquello que se dijo y lo que se nos quiso decir

Cruzar el puente de las presuposiciones, de las ideas preconcebidas, puede ser abordable partiendo desde el camino de las emociones, desde el propio conocimiento, que permitirá el entendimiento del otro.

¿Qué nos bloquea ante algo que en apariencia es igual, pero no lo es del todo?

¿Qué nos impide preguntar? ¿Qué ideas vienen a mi mente? ¿Somos los únicos que entendimos lo que se nos dijo, o somos los únicos que como parte de nuestro aprendizaje fuimos capaces de entender lo que se nos quiso decir?

Resulta importante expresar si aquello que entendimos, en su globalidad, fue lo que se nos quiso decir, si tenemos en cuenta que, en ocasiones, no es cuestión de preguntar.

Es cuestión de hablar de las emociones que experimentamos con este mensaje y comprobar si forman parte de aquello que se nos quiso trasmitir. Desde el entendimiento, la comunicación fluye haciendo que el ruido cese y haciendo que sea algo más que un simple intercambio sonoro y gestual.


TAGS ruido

PERFIL DEL AUTOR

Laura Quiun

Comunicadora Social, Doctora en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, Coach Ejecutiva y Associate Member del International Society for Coaching Psychology. Mi trabajo a nivel de investigación aborda un análisis de las estrategias de afrontamiento de las personas afectadas por acoso y la forma como estas influyen en los efectos derivados de la agresión. Hace énfasis en aquellos aspectos que contribuyeron en la conformación de este estilo de respuesta.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Recibe nuestro NEWSLETTER con nuevos contenidos

Al enviar mi alta acepto las Políticas de Privacidad