Cuestión de mentalidad

Cuestión de mentalidad – A pesar de todo, ¡gracias! – Por Laura Quiun – Doctora en Psicología – Especial para conRderuido.com

  • El trabajo sobre nuestra mentalidad, sobre nuestras creencias requiere un tiempo, y repensar los hechos desde la lógica del agradecimiento es algo que nos acerca a esta tarea.

De nuestra mentalidad dependerá que crezcamos o nos derrumbemos psicológicamente

Los efectos del confinamiento ha resultado un tema que se ha tenido en cuenta desde los inicios del mismo. Sus consecuencias se han medido a la par que íbamos asimilando una realidad paralela, del mismo modo que algunos grupos de profesionales se han agrupado para elaborar pautas para poder abordar sus efectos posteriores.

Esta situación, a todos y a cada uno, le ha tocado. Es algo innegable tanto como el hecho de que cada cual la ha vivido de manera distinta, por lo que es posible que los efectos que traiga no sean vividos del mismo modo por toda la población.

De nuestra mentalidad dependerá que crezcamos o nos derrumbemos psicológicamente

Mentalidad y creencias

La mentalidad con la que cada uno y cada una cuente, como lo indica Carmelo Vásquez (2020), será algo que influya en la forma como llevemos adelante el periodo posterior al confinamiento.

De nuestra mentalidad dependerá que crezcamos o nos derrumbemos psicológicamente.

El trabajo sobre nuestra mentalidad, sobre nuestras creencias requiere un tiempo, y repensar los hechos desde la lógica del agradecimiento es algo que nos acerca a esta tarea. Dado que al agradecer, como indica Emmons (2007), nos alejamos de nosotros mismos y nos acercamos a aquellos que otros nos dan, acercándonos a otra disposición frente a la vida y aquello que nos pasa.

El trabajo sobre nuestra mentalidad, sobre nuestras creencias requiere un tiempo, y repensar los hechos desde la lógica del agradecimiento es algo que nos acerca a esta tarea.

La experiencia del confinamiento

En este caso, si hablamos del confinamiento, si identificamos aquellas situaciones a las cuales hemos podido acceder gracias a esta situación inusitada, podremos integrar esta experiencia de una manera mas beneficiosa.

No es lo que pasa, sino cómo acerco aquello que pasa. Algo como lo que ha ocurrido con el tiempo, por ejemplo, el cual como bien indica Acosta (2005) es atípico, equitativo, inelástico, indispensable, insustituible e inexorable. De esta forma el tiempo de antes al confinamiento es el mismo a nivel ‘real’, que el tiempo durante el confinamiento y el tiempo posterior.

No es lo que pasa, sino cómo acerco aquello que pasa

Sin embargo, algo que ha generado esta situación  es que podamos disfrutar de ‘mas tiempo’ con nosotros y nosotras y con nuestros seres queridos, a pesar de todos los… pesares, situación que en otras circunstancias no se hubiera dado.

Es así que, gracias al confinamiento, muchas personas han podido compartir mas tiempo con sus hijos e hijas pequeños.

Es posible que cuando vuelvas, si aún no lo has hecho, sientas esa sensación extraña que supone volver a un sitio que dejaste de forma inesperada, y al retornar mantengas la ilusión que todo sigue aunque no sea así en apariencia- Foto: DPNB.

Tiempo y oportunidad

Aquellos personas que viven solas han podido contar con más tiempo en soledad. Quienes viven en compañía, han tenido más tiempo y nuevas experiencias para ser compartidas.

Este tiempo, si se ha tenido oportunidad, ha sido un espacio para conocernos a través de momentos de diálogo interno y colectivo. Y ha sido un espacio para reconocernos capaces de sobrellevar, de la mejor manera, una situación que para todos y cada uno ha sido nueva y extraña.

Gracias al confinamiento, es posible que, a pesar de no ser niños y niñas, hayamos experimentado placer al volver a reconocer las calles, la brisa del aire tocando nuestras caras, el brillo del sol, o el olor que deja la lluvia en las calles mojadas.

Pequeñas cosas que asumiéramos como normales o incluso nos molestaran antes del confinamiento, comienzan a ser parte de esos pequeños placeres gratuitos que siempre han estado ahí

Pequeñas cosas que posiblemente asumiéramos como normales o incluso nos molestaran en los tiempos anteriores al confinamiento, y que gracias a él comienzan a constituir, parte de esos pequeños placeres gratuitos que siempre han estado ahí.

Gracias al confinamiento hemos recuperado la emoción que supone volver a encontrarnos con personas conocidas, con los compañeros de trabajo, el volver a vernos constituye una especie de anclaje que nos recuerda que algo es posible que haya cambiado pero en el fondo algo sigue permaneciendo.

Gracias a esta situación excepcional el volver paulatinamente a la realidad hace que aprendamos la progresión y el tiempo que llevan las cosas, ritmos distintos a las prisas propias de tiempos anteriores. La vida tiene su propio ritmo, no aquel que en ocasiones queremos darle.

Gracias al confinamiento, es posible que, a pesar de no ser niños y niñas, hayamos experimentado placer al volver a reconocer las calles, la brisa del aire tocando nuestras caras, el brillo del sol, o el olor que deja la lluvia en las calles mojadas – Foto: DPNB.

Adaptabilidad, flexibilidad y aprendizaje

Es posible que cuando vuelvas, si aún no lo has hecho, sientas esa sensación extraña que supone volver a un sitio que dejaste de forma inesperada, y al retornar mantengas la ilusión que todo sigue aunque no sea así en apariencia.

Pasaras no a fase 0,5, 1, 2 o 3, sino a un grado mayor de adaptabilidad, de flexibilidad, te darás cuenta que a un a pesar de todo tienes la capacidad de aprender fácilmente y hacerte en un tiempo razonable a los retos y demandas que la vida te pone por delante.

Pasaras no a fase 0,5, 1, 2 o 3, sino a un grado mayor de adaptabilidad, de flexibilidad…

Todo esto ocurrirá o esta ocurriendo quieras o no; la diferencia estará en que te des cuenta que está pasando y que estás siendo capaz de hacerlo.

Como indicaba al inicio, no todos vivimos esto de la misma manera. No todos, a pesar de lo disruptivo del momento, de las pérdidas, de las interrupciones, de las pausa en nuestros planes y proyectos son capaces de dar gracias por ello.

No hace falta hacerlo, pero si algo de esto te resuena te animo a que lo hagas; la diferencia que encontrarás será el experimentar mayor bienestar y encontrar claridad donde otros solo ven oscuridad.

Bibliografia

  • Acosta, J.M. (2005). Gestión eficaz del tiempo y control del estrés. Editorial ESIC.

  • Emmons, R.A. (2007). ¡Gracias! Ediciones B; Grupo Z.

  • Vásquez, C. (abril, 2020).  ¿Trauma o crecimiento personal? Futuros posibles tras una pandemia. Extraído de: https://theconversation.com/profiles/carmelo-vazquez-1022208/articles
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PERFIL DEL AUTOR

Laura Quiun

Comunicadora Social, Doctora en Psicología por la Universidad Autónoma de Madrid, Coach Ejecutiva y Associate Member del International Society for Coaching Psychology. Mi trabajo a nivel de investigación aborda un análisis de las estrategias de afrontamiento de las personas afectadas por acoso y la forma como estas influyen en los efectos derivados de la agresión. Hace énfasis en aquellos aspectos que contribuyeron en la conformación de este estilo de respuesta.


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